Llevo un buen rato delante de la pantalla en blanco, y la verdad es algo difícil de escribir, quizá porque si lo escribo o lo digo sea consciente de que esto que me está pasando es real. Que los sentimientos que llevo tiempo intentando reprimir desean salir y que como dice la frase:
En el primer post de este blog explico cómo me engañaron, cosa que creí tener superada hace tiempo, pero hace poco desgraciadamente he descubierto que no es así, muy a mi pesar. Aún así siempre he creído que aunque en ocasiones nos encontremos con personas que nos hacen daño gratuitamente, hay otras muchas que nos ayudan. Hace ya seis meses que conocí a una de esas personas, ni tan siquiera le he visto en persona, pero ha sido capaz de en la lejanía ayudarme más de lo que muchos cercanos han podido hacer. Pero por culpa de mi miedo, por culpa de ese daño, no he sido capaz de abrir totalmente mi mente y dejar fluir los sentimientos del todo. No soy una persona desconfiada, no me considero así, soy una persona con un interior muy profundo y muy cariñosa con las personas que quiero. El caso es que lo que siento por esta persona es algo tan fuerte, que me desconcierta, me da tanto miedo, que he hecho poco a poco que se distancie de mí. Y con motivos, porque lo he fastidiado, y sé que no me lo perdonaré, porque lo que he sentido con él, la complicidad en ciertos aspectos ha sido muy fuerte y muy real. Me enseñó a quererme, a volver a mirarme en un espejo, hasta me enseñó a gustarme un poquito.
Es una persona muy especial, su sonrisa ha despertado muchas veces la mía, no me canso de mirar sus fotos, cuando nos hemos visto por cam me pongo hasta nerviosa, o cuando escucho su voz, tan especial para mí, la primera vez que lo escuché, nunca olvidaré ese instante. Que momentos más bonitos e irrepetibles. Y yo he sido tan imbécil, tan sumamente estúpida de cargármelo, por miedo, por lo que sea, da igual, el caso que los motivos es lo de menos. El resultado es el que es. Pero aún así, qué hago ahora con este sentimiento, ¿dónde lo guardo? ¿cómo lo hago para que no duela tanto ser la responsable de su alejamiento? Porque si hay algo que duele más, es perder algo por tu responsabilidad. Y cómo le digo que muero por él, que cada vez que inconscientemente por miedo he intentado alejarle de mí, he derramado más lágrimas que con nadie con quien he estado. Qué no hablar con el duele hasta el alma, que la indiferencia me mata, y que no sé cómo disculparme, porque no tengo disculpa posible.
Podría decir un millón de cosas más, pero no alcanzarían a explicar los sentimientos. ¿Exagerada? Pueden pensar que sí. ¿Pero cómo se mide un sentimiento? ¿quién sabe lo que siento? Yo solo sé que tan sólo una vez en mi vida he estado enamorada de una persona, y que no se cómo calificar este sentimiento, pero sí sé que es lo que más se asemeja a aquello que sentí aquella vez y que ni tan siquiera lo he visto en persona. No sé si podré contar al menos con su amistad en un futuro, pero me gustaría que fuera capaz de ver más allá de mi comportamiento estúpido e irracional, y vea que en esencia soy una buena persona pasando por un mal momento y que todo lo que le he dicho en muchas ocasiones es cierto. Sé que mucha gente me tacharían de "loca", o dirán es imposible sentir así por alguien que no has tocado. Y no, no lo he tocado, no lo he besado, pero sí lo he sentido y muy cerca. Como dice la frase: " La distancia puede impedir un beso o un abrazo, pero jamás impedirá un sentimiento". Ahora solo me queda aprender a vivir con ello, con que la jodí, y con la esperanza de contar con él algún día.
El título del post es por una canción que le envié un día y que cada vez que la escucho me recuerda a él. "Soñar contigo" de María Rozalen.


No hay comentarios:
Publicar un comentario