sábado, 26 de abril de 2014

Cuando el corazón manda.


Hoy buscando entre mis viejos email he encontrado algo que me envió un amigo hace mucho tiempo y que merece ser compartido, pues me parece una forma muy bella de explicar lo que es estar enamorado. Como el dice el "saber" y no "creer" que estas enamorado. Ese sentimiento que te invade y te confunde, pero tan hermoso, que te hace sentir que estas vivo.


Mi amigo hace una descripción hermosa de este sentimiento y aquí se los trascribo tal cual:

"Dicen que sólo amamos una vez en la vida con todo el corazón. Cuando eso ocurre es como un milagro. Siempre he pensado que el amor es como una especie de luz que tenemos en nuestro interior, un interior que podemos asemejar a una especie de caja y el amor es una luz que parte del fondo de ella y que va iluminando en diferentes grados, quizás hasta en diferentes colores con las diferentes clases de amores, pero siempre entendemos el amor como esa luz interior que llena la caja del alma, y cuánta más luz hay más enamorados creemos que estamos.

Lo curioso es que cómo no sabemos el tamaño de la caja siempre tendemos a creer que el tope de luz que hemos vivido es el máximo del amor que podemos alcanzar. Así es bastante común que la gente que ha querido y pensaba que no volvería a querer, vuelvan a querer, con más intensidad aún. Y es que, ¿cómo se puede medir esa luz?

Sin embargo, hay una circunstancia que lo cambia todo en el amor, y esa circunstancia es cuando rompes la caja, cuando la luz es tan intensa que desborda los límites de la caja, los volatiliza y se intensifica, se intensifica, se intensifica..., se intensifica de tal manera que ya no queda límite alguno. Es entonces, rota la caja de la luz y de los colores, cuando ya no "crees", "sabes" que no se puede amar a alguien de igual manera.

Si has amado así, sabes de lo que hablo, si te han amado así y lo has dejado escapar, has perdido demasiado. No sabes cuánto."

¿Han amado así? ¿Han tenido la certeza de estar enamorados? ¿Aún conservan ese gran amor? Si es así, no lo dejen escapar, en la vida hay que subirse al tren aunque sea en marcha. Aunque no sea el mejor momento. Porque la vida es un inmenso regalo, es como una gran función, de la que no hay segundo acto. Déjense amar, disfruten la vida y sobre todo no dejen de disfrutar de las cosas que esta le brinda, y no pierdan el tiempo pensando que puede acabar, porque eso hará que no disfruten del momento.




lunes, 21 de abril de 2014

Aquellos maravillosos años!!!!!!!!!!!

Porque todo en la vida no son tristezas, y hay episodios maravillosos en la vida de todas las personas, hoy quiero contar uno de ellos, de esos que cuando los sigues recordando, ríes hasta que se te saltan las lágrimas y te duele la barriga. Aunque he de decir que en el momento en que mi madre lo descubrió no lloraba precisamente de la risa, jeje.

Tenía alrededor de unos siete años, y era una niña muy tímida, de esas de las que se suele decir, "las mata callando". No hablaba mucho no, pero era un trasto que andaba todo el día inventando y como suele ser en los niños de esa edad, "nada bueno". Desde pequeña tuve la gran suerte de contar con la amistad de una niña que era la nieta de una vecina y todos los fines de semana y tardes que podía los pasaba en casa de su abuela. Aún hoy en día tenemos amistad, y aunque no nos veamos a menudo ambas sabemos que podemos contar la una con la otra. De hecho unos de mis primeros recuerdos es con ella en la guardería que íbamos juntas, pero vayamos al tema.

Un día de tantos de esos aburridos, no sabíamos que hacer, y hablando de que quieres ser de mayor, dice mi amiga: "Yo peluquera" Y claro ella casi un año mayor que yo y más "avispadilla". Si porque no decirlo, me las daban todas juntas, jaja, inocente era y mucho. Y un "vamos a jugar a las peluqueras". Claro que como era mi amiga la que quería ser peluquera, yo tendría que ser el conejillo de indias. 


Y claro a mi amiga no le bastó con peinarme, no. Ella quería ser peluquera de las de vedad. Y bueno creo que el resto es imaginable, jaja, unas tijeras, unos cortes por aquí, otros por allá, y tachannnnn, Ahí estaba yo, toda mona con unos trasquilones que se veían a la legua. Claro que a mi amiga no se le ocurrió otra cosa que esconder el pelo cortado debajo de la cama. Total: ¿quién iba a mirar debajo de la cama?. Como si a mi no se me notara que me faltaba algo, jajaja.

Yo me encontraba muy mona, que guapa me había dejado mi amiga. Mi madre esa noche no se dio cuenta, las prisas, la cena y a dormir que hay cole mañana. Pero claro por la mañana...... ¡Niña date prisa al cole!, ¡ven que te peino!... Oh Dios mioooooooo. ¿qué te ha pasado? TE FALTA PELOOOOO. jajajaja. Jamás olvidaré la cara de mi madre, yo con las lágrimas, diciendo !mami que yo no he hecho nada¡ Hasta que tuve que decir la verdad. Recuerdo como mi amiga estuvo sin entrar en mi casa un mes o más del miedo que le daba encontrarse con ella.

Mi madre subió a hablar con su abuela, y lella dijo claro ahora me explico los pelos debajo de la cama, la verdad que es una anécdota que recordamos cuando hablamos de cuando eramos pequeñas y seguimos partiéndonos de la risa. Momentos así son únicos y poder seguir contando con esta persona en mi vida algo maravilloso.





domingo, 20 de abril de 2014

Soñar contigo.

Llevo un buen rato delante de la pantalla en blanco, y la verdad es algo difícil de escribir, quizá porque si lo escribo o lo digo sea consciente de que esto que me está pasando es real. Que los sentimientos que llevo tiempo intentando reprimir desean salir y que como dice la frase:


En el primer post de este blog explico cómo me engañaron, cosa que creí tener superada hace tiempo, pero hace poco desgraciadamente he descubierto que no es así, muy a mi pesar. Aún así siempre he creído que aunque en ocasiones nos encontremos con personas que nos hacen daño gratuitamente, hay otras muchas que nos ayudan. Hace ya seis meses que conocí a una de esas personas, ni tan siquiera le he visto en persona, pero ha sido capaz de en la lejanía ayudarme más de lo que muchos cercanos han podido hacer. Pero por culpa de mi miedo, por culpa de ese daño, no he sido capaz de abrir totalmente mi mente y dejar fluir los sentimientos del todo. No soy una persona desconfiada, no me considero así, soy una persona con un interior muy profundo y muy cariñosa con las personas que quiero. El caso es que lo que siento por esta persona es algo tan fuerte, que me desconcierta, me da tanto miedo, que he hecho poco a poco que se distancie de mí. Y con motivos, porque lo he fastidiado, y sé que no me lo perdonaré, porque lo que he sentido con él, la complicidad en ciertos aspectos ha sido muy fuerte y muy real. Me enseñó a quererme, a volver a mirarme en un espejo, hasta me enseñó a gustarme un poquito.

Es una persona muy especial, su sonrisa ha despertado muchas veces la mía, no me canso de mirar sus fotos, cuando nos hemos visto por cam me pongo hasta nerviosa, o cuando escucho su voz, tan especial para mí, la primera vez que lo escuché, nunca olvidaré ese instante. Que momentos más bonitos e irrepetibles. Y yo he sido tan imbécil, tan sumamente estúpida de cargármelo, por miedo, por lo que sea, da igual, el caso que los motivos es lo de menos. El resultado es el que es. Pero aún así, qué hago ahora con este sentimiento, ¿dónde lo guardo? ¿cómo lo hago para que no duela tanto ser la responsable de su alejamiento? Porque si hay algo que duele más, es perder algo por tu responsabilidad. Y cómo le digo que muero por él, que cada vez que inconscientemente por miedo he intentado alejarle de mí, he derramado más lágrimas que con nadie con quien he estado. Qué no hablar con el duele hasta el alma, que la indiferencia me mata, y que no sé cómo disculparme, porque no tengo disculpa posible. 

Podría decir un millón de cosas más, pero no alcanzarían a explicar los sentimientos. ¿Exagerada? Pueden pensar que sí. ¿Pero cómo se mide un sentimiento? ¿quién sabe lo que siento? Yo solo sé que tan sólo una vez en mi vida he estado enamorada de una persona, y que no se cómo calificar este sentimiento, pero sí sé que es lo que más se asemeja a aquello que sentí aquella vez y que ni tan siquiera lo he visto en persona. No sé si podré contar al menos con su amistad en un futuro, pero me gustaría que fuera capaz de ver más allá de mi comportamiento estúpido e irracional, y vea que en esencia soy una buena persona pasando por un mal momento y que todo lo que le he dicho en muchas ocasiones es cierto. Sé que mucha gente me tacharían de "loca", o dirán es imposible sentir así por alguien que no has tocado. Y no, no lo he tocado, no lo he besado, pero sí lo he sentido y muy cerca. Como dice la frase: " La distancia puede impedir un beso o un abrazo, pero jamás impedirá un sentimiento". Ahora solo me queda aprender a vivir con ello, con que la jodí, y con la esperanza de contar con él algún día.


El título del post es por una canción que le envié un día y que cada vez que la escucho me recuerda a él. "Soñar contigo" de María Rozalen.


sábado, 19 de abril de 2014

La niña de mi vida!!!!!!!!!!

Jamás podré olvidar aquel día, cada sensación, cada minuto vivido. Tantos días esperando en la 505-2, era pronto para que llegaras a este mundo, pero el doctor decidió que debía ser así. El tercer día de intentos fallidos por provocar un nacimiento que no terminaba de llegar. No querías nacer aún, pero ese día sería, si no conseguíamos que nacieras por ti misma tendrían que sacarte, cómo hoy en día dices cuando te lo cuento, es que estaba muy cómoda, calentita dentro de tu barriga. 



Al despertar ese día sabía que era la última vez que bajaba a partos, porque la próxima vez subiría contigo. Una mezcla de nervios, miedo, pero con una emoción increíble por ver esa carita que desde el primer momento que supe que estabas dentro de mí, deseaba ver. Fue un día largo, desde primera hora bajamos y me pusieron el goteo, pero tú mi vida seguías sin querer salir. Tenía fuertes contracciones, pero no me daban dolores y tampoco dilataba. Así que sobre las siete y media de la tarde se decidió que se haría cesárea. Que momento, tu padre no podría asistir al parto. Teníamos muchas ganas de vivir el momento de tu nacimiento juntos, pero no pudo ser.

Nerviosa por la anestesia epidural, el anestesista un chico de mi misma edad, por aquel entonces 27, me intentaba tranquilizar. Estaba ansiosa por verte, por tenerte entre mis brazos. La enfermera y el anestesista fueron muy agradables, cuando empezó la operación me hablaban, me preguntaban cosas para distraerme. Recuerdo el miedo cuando empecé a sentirme mareada, nauseas, escuché como el aparato que controlaba las constantes empezaba a dar pitidos, sentía que me desmayaba, ver correr, decir tensión 6-4. Cómo me pusieron algo rápidamente y poco a poco me sentí mejor. 

Hay algo curioso que pasó, sonaba la radio en el quirófano, enfrente tenía un reloj, donde veía la hora, se acercaba la hora de tu nacimiento, y la enfermera dijo, escucha esta canción, jamás la olvidarás, curioso fue que por mucho que lo he intentado no logro a alcanzar el recuerdo de esa melodía. Pero a las 20:35 H escuché un el sonido más bonito que se puede escuchar, tu llanto, y ese sí que jamás lo podré olvidar, es como si en estos momentos mi mente volara a aquel lejano lugar y lo escuchara. Como gritabas, la enfermera diciendo: ¡Que buenos pulmones! ¡ Esta niña va a ser una chillona!. Mi emoción se desbordó, las lágrimas asomaban por mis ojos cuando te acercaron y te dí ese primer beso en la frente. Mi niña, mi vida, lo más bonito y hermoso que me ha pasado en la vida. Mi razón de existir desde aquel momento, y mi razón para levantarme cada vez que siento que las cosas no van bien.

Desde aquel día 15 de febrero de hace ya 13 años, te has convertido en la persona más importante de mi vida, incluso más que yo misma. Y es que por ti vida, haría cualquier cosa, tu risa me hace despertar, tus besos me hacen vivir, y tus abrazos me hacen resistir. Te quiero mi niña.



viernes, 18 de abril de 2014

Cuando tu peor enemigo eres tu.

¿Hay algo más difícil de sobrellevar que ser tu propio enemigo?



No entender porque actúas de cierta forma, intentar salir de un bucle en el que tu sola te has metido y no sabes cual es la salida. Saber que esto te está dañando y ya que ni contar de la gente que está alrededor de ti y que no tiene culpa de nada. Desear que nadie esté a tu lado, porque no quieres dañarlos. Mirar alrededor y ver que nada funciona en tu vida, hace que el miedo muerda, y muerda tan fuerte que desees desaparecer. Cuando digo desaparecer, no me refiero a desaparecer de la vida, sino de mi vida, de esta situación que me quema, y que cada día lucho e intento cambiar, pero al día siguiente al despertar todo sigue igual. En mi interior se que la vida es un regalo, que hay que aprovechar, que hay que agarrar, que hay que aprovechar, y lo intento una vez más. 

Pero me despierto y siento una vez más que estoy gritando, mientras la gente a mi alrededor ni me mira y ni tan siquiera es capaz de verme. Acaso no todos nos hemos sentido así alguna vez. El otro día le comenté a "mi media mandaria" (mi hermana) que no sabía que me pasaba que de pronto me ponía triste y no tenía ganas de nada, y ella me dijo, ¿no sabes lo que te pasa? Lo raro es que sigas medio bien, lo raro es que sigas riendo como muchas veces ríes, tienes demasiados frentes abiertos y no terminan de cerrarse, eso es lo que te pasa.

Por eso hoy me quiero decirme a mi misma, lo que Mario Benedetti dice en este poema y no sólo decírmelo, sino tomarlo cómo mío, saber y comprender que tenemos una vida y que bastantes cosas nos pasan como para ser nosotros mismos nuestros propios enemigos. Y saber apreciar a las persona que permanecen, o que pasan, o que en cualquier momento de nuestras vidas son capaces de ver más allá de comportamientos, y ver el interior, la esencia como persona, lo que en realidad somos a pesar de nuestras circunstancias. Por eso hay un espacio para cada una de ellas en mi corazón, las que han creido o creyeron.





Estafador de sueños y sentimientos.

Quizá empezar por este episodio de mi vida no sea lo más correcto. Pero es algo que últimamente me está matando lentamente y es que no sabía lo mucho que había calado en mí y el punto en el que aún esto me sigue jodiendo la vida. La verdad que hace ya mucho de esto y aún mi alma no ha llegado a comprender cómo alguien es capaz de estafar los sentimientos tan solo por diversión. 



La historia comenzó hace ya unos cuatro años, un poco antes de Navidad, un juego, una amiga y un: 

- Sabes estoy jugando en una página y he conocido a gente maja, ¿Por qué no entras y juegas?

Maldigo la hora que entré, maldigo al tipo que se cruzó en mi camino y me estafó mis sueños, sentimientos y mis más íntimos secretos. Todo comenzó como algo normal, un juego, cuatro personas , unas risas y unos buenos ratos de entretenimiento mientras que echábamos una partidas de mus y charlábamos por el chat. Se puede pensar, total algo inocente, ni tan siquiera me gustaba el tipo, bastante más mayor que yo, unos diez años, y no tenía gran interés por él. Aún hoy en día me pregunto como fui tan tonta, tan sumamente estúpida de no ser capaz de ver dónde me estaba metiendo. 
La verdad recuerdo que todo comenzó con bromas y demás, que si "que interesante eres", "que eres una mujer muy especial", que si "porqué no hablamos por messenger". Total ¿ por qué no? hablar no hace daño a nadie. Yo por aquel entonces ya iba fatal con mi pareja, supongo que nunca fue del todo bien, pero eso es otra historia y no me quiero ir del tema. El me envió fotos, de él, de su hijo, hasta tenía un blog el cual me encantaba leer. Cada vez fue despertando un poco más el interés en mí, hasta que me ilusioné tanto que empezamos a hacer planes, pero siempre pasaba algo, primero fue una operación de rodilla y mil historias más. Le conté todo de mí, empezamos a hablar cada vez más y más y pasaba horas con él jugando. Pero claro llega un día que todo empezó a cambiar, y Dios mío a que velocidad, recuerdo que fueron de los peores días que he pasado en mi vida. Empezó a ignorarme, de pronto desaparecía, o si estábamos jugando empezaba a hablar con otras, a decirle cosas delante de mí, mientras pasaba de mí completamente. Yo no entendía lo que estaba pasando, ya no hablábamos por messenger, y cada vez me daba cuenta que algo no iba bien. Había otra persona muy amiga de él, que de pronto entraba donde estábamos y me buscaba para pelear, para ponerme en contra de él, quizá todo esto parezca un juego de niños, pero yo no lo viví así, hay que ponerse en el contexto de todo esto y lo que él me decía, lo que él me prometía, y lo que sin querer llegue a sentir. Fue todo muy fuerte, porque descubrí tirando del hilo y con ayuda de alguien que era un impostor, ni tan siquiera tenía la edad que decía tener, tenía 63 años y mil cosas más, el palo fue mayúsculo, me da vergüenza hasta decirlo pero fue tal el estado de nervios al que estuve sometida que me salieron hasta un montón de canas. 
Lloré, me sentí la persona más estúpida del mundo, cómo no fui capaz de verlo. Pasado el tiempo todo se veía tan claro, fotos trucadas, situaciones absurdas, no sé supongo que las estafas son así, lo peor de todo es que te roban algo más que tu tiempo, te roban las ilusiones, te roban los sentimientos y lo más importante la confianza. No sabía hasta que punto, hasta que en estos momentos, todo esto ha vuelto a salpicar mi mente. Hasta que todo esto que creí olvidado ha vuelto otra vez a mí, hasta que me he vuelto a sentir la persona más estúpida del mundo y me estoy cargando o me he cargado ya, una de las cosas más bonitas que me han pasado, y todo porque todo esto ha vuelto a mí. Y no sabía hasta que punto esto aún estaba latente, por eso he necesitado contarlo, para sacarlo de dentro, porque en el fondo lo que me da es vergüenza de no haber sido capaz de verlo en su momento, porque me siento culpable de habérmelo creído todo y porque no quiero volver a sentir eso en mi vida.
Sé que habrá gente que no entienda como se siente una persona con esto, se que habrá personas que no sean capaces de comprenderme, pero para mí es como si me hubieran robado una parte de mí y hace unos días me dí cuenta más que nunca. Y no es que no crea en otras personas, y no es que no crea que existen por ahí gente maravillosa, es que el miedo sigue mordiendo. Cuando me pasó esto entendí a mi madre, a ella intentaron atracarla en casa, abrió la puerta y dos enmascarados se le echaron encima con un pañuelo de cloroformo, gracias a dios no pasó nada, pero tardó mucho tiempo hasta que podía volver a abrir la puerta de casa sin temblar y llevar unas tijeras encima. Supongo que puede parecer la comparación exagerada por mi parte, pero una estafa o un daño a veces tarda en curar, no espero que me entiendan, no espero que me aguanten, pero si espero que no me culpen por este sentimiento. 

He de decir a pesar de esto que he contado viví una de las mayores historias de amor de mi vida por internet, de la única persona que verdaderamente he estado enamorada en mi vida, la conocí en un chat. Y eso si fue real, y una historia autentica, y jamás olvidaré los días que vivimos, como nos esperábamos cada noche para hablar, día tras día. Y aquel momento mágico en el que cogí un tren y me hice cinco horas de viaje para verle, los nervios, la ansiedad, el momento de mirarnos a los ojos, el primer beso, y uno de los fines de semana más maravillosos de mi vida. 

Por eso a pesar de lo que he contado, seguid creyendo, seguid confiando, con los ojos abiertos. Pero creerme cuando puedo asegurar que en internet también he encontrado gente maravillosa.