Quizá empezar por este episodio de mi vida no sea lo más correcto. Pero es algo que últimamente me está matando lentamente y es que no sabía lo mucho que había calado en mí y el punto en el que aún esto me sigue jodiendo la vida. La verdad que hace ya mucho de esto y aún mi alma no ha llegado a comprender cómo alguien es capaz de estafar los sentimientos tan solo por diversión.
La historia comenzó hace ya unos cuatro años, un poco antes de Navidad, un juego, una amiga y un:
- Sabes estoy jugando en una página y he conocido a gente maja, ¿Por qué no entras y juegas?
Maldigo la hora que entré, maldigo al tipo que se cruzó en mi camino y me estafó mis sueños, sentimientos y mis más íntimos secretos. Todo comenzó como algo normal, un juego, cuatro personas , unas risas y unos buenos ratos de entretenimiento mientras que echábamos una partidas de mus y charlábamos por el chat. Se puede pensar, total algo inocente, ni tan siquiera me gustaba el tipo, bastante más mayor que yo, unos diez años, y no tenía gran interés por él. Aún hoy en día me pregunto como fui tan tonta, tan sumamente estúpida de no ser capaz de ver dónde me estaba metiendo.
La verdad recuerdo que todo comenzó con bromas y demás, que si "que interesante eres", "que eres una mujer muy especial", que si "porqué no hablamos por messenger". Total ¿ por qué no? hablar no hace daño a nadie. Yo por aquel entonces ya iba fatal con mi pareja, supongo que nunca fue del todo bien, pero eso es otra historia y no me quiero ir del tema. El me envió fotos, de él, de su hijo, hasta tenía un blog el cual me encantaba leer. Cada vez fue despertando un poco más el interés en mí, hasta que me ilusioné tanto que empezamos a hacer planes, pero siempre pasaba algo, primero fue una operación de rodilla y mil historias más. Le conté todo de mí, empezamos a hablar cada vez más y más y pasaba horas con él jugando. Pero claro llega un día que todo empezó a cambiar, y Dios mío a que velocidad, recuerdo que fueron de los peores días que he pasado en mi vida. Empezó a ignorarme, de pronto desaparecía, o si estábamos jugando empezaba a hablar con otras, a decirle cosas delante de mí, mientras pasaba de mí completamente. Yo no entendía lo que estaba pasando, ya no hablábamos por messenger, y cada vez me daba cuenta que algo no iba bien. Había otra persona muy amiga de él, que de pronto entraba donde estábamos y me buscaba para pelear, para ponerme en contra de él, quizá todo esto parezca un juego de niños, pero yo no lo viví así, hay que ponerse en el contexto de todo esto y lo que él me decía, lo que él me prometía, y lo que sin querer llegue a sentir. Fue todo muy fuerte, porque descubrí tirando del hilo y con ayuda de alguien que era un impostor, ni tan siquiera tenía la edad que decía tener, tenía 63 años y mil cosas más, el palo fue mayúsculo, me da vergüenza hasta decirlo pero fue tal el estado de nervios al que estuve sometida que me salieron hasta un montón de canas.
Lloré, me sentí la persona más estúpida del mundo, cómo no fui capaz de verlo. Pasado el tiempo todo se veía tan claro, fotos trucadas, situaciones absurdas, no sé supongo que las estafas son así, lo peor de todo es que te roban algo más que tu tiempo, te roban las ilusiones, te roban los sentimientos y lo más importante la confianza. No sabía hasta que punto, hasta que en estos momentos, todo esto ha vuelto a salpicar mi mente. Hasta que todo esto que creí olvidado ha vuelto otra vez a mí, hasta que me he vuelto a sentir la persona más estúpida del mundo y me estoy cargando o me he cargado ya, una de las cosas más bonitas que me han pasado, y todo porque todo esto ha vuelto a mí. Y no sabía hasta que punto esto aún estaba latente, por eso he necesitado contarlo, para sacarlo de dentro, porque en el fondo lo que me da es vergüenza de no haber sido capaz de verlo en su momento, porque me siento culpable de habérmelo creído todo y porque no quiero volver a sentir eso en mi vida.
Sé que habrá gente que no entienda como se siente una persona con esto, se que habrá personas que no sean capaces de comprenderme, pero para mí es como si me hubieran robado una parte de mí y hace unos días me dí cuenta más que nunca. Y no es que no crea en otras personas, y no es que no crea que existen por ahí gente maravillosa, es que el miedo sigue mordiendo. Cuando me pasó esto entendí a mi madre, a ella intentaron atracarla en casa, abrió la puerta y dos enmascarados se le echaron encima con un pañuelo de cloroformo, gracias a dios no pasó nada, pero tardó mucho tiempo hasta que podía volver a abrir la puerta de casa sin temblar y llevar unas tijeras encima. Supongo que puede parecer la comparación exagerada por mi parte, pero una estafa o un daño a veces tarda en curar, no espero que me entiendan, no espero que me aguanten, pero si espero que no me culpen por este sentimiento.
He de decir a pesar de esto que he contado viví una de las mayores historias de amor de mi vida por internet, de la única persona que verdaderamente he estado enamorada en mi vida, la conocí en un chat. Y eso si fue real, y una historia autentica, y jamás olvidaré los días que vivimos, como nos esperábamos cada noche para hablar, día tras día. Y aquel momento mágico en el que cogí un tren y me hice cinco horas de viaje para verle, los nervios, la ansiedad, el momento de mirarnos a los ojos, el primer beso, y uno de los fines de semana más maravillosos de mi vida.
Por eso a pesar de lo que he contado, seguid creyendo, seguid confiando, con los ojos abiertos. Pero creerme cuando puedo asegurar que en internet también he encontrado gente maravillosa.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario