Porque todo en la vida no son tristezas, y hay episodios maravillosos en la vida de todas las personas, hoy quiero contar uno de ellos, de esos que cuando los sigues recordando, ríes hasta que se te saltan las lágrimas y te duele la barriga. Aunque he de decir que en el momento en que mi madre lo descubrió no lloraba precisamente de la risa, jeje.
Tenía alrededor de unos siete años, y era una niña muy tímida, de esas de las que se suele decir, "las mata callando". No hablaba mucho no, pero era un trasto que andaba todo el día inventando y como suele ser en los niños de esa edad, "nada bueno". Desde pequeña tuve la gran suerte de contar con la amistad de una niña que era la nieta de una vecina y todos los fines de semana y tardes que podía los pasaba en casa de su abuela. Aún hoy en día tenemos amistad, y aunque no nos veamos a menudo ambas sabemos que podemos contar la una con la otra. De hecho unos de mis primeros recuerdos es con ella en la guardería que íbamos juntas, pero vayamos al tema.
Un día de tantos de esos aburridos, no sabíamos que hacer, y hablando de que quieres ser de mayor, dice mi amiga: "Yo peluquera" Y claro ella casi un año mayor que yo y más "avispadilla". Si porque no decirlo, me las daban todas juntas, jaja, inocente era y mucho. Y un "vamos a jugar a las peluqueras". Claro que como era mi amiga la que quería ser peluquera, yo tendría que ser el conejillo de indias.
Y claro a mi amiga no le bastó con peinarme, no. Ella quería ser peluquera de las de vedad. Y bueno creo que el resto es imaginable, jaja, unas tijeras, unos cortes por aquí, otros por allá, y tachannnnn, Ahí estaba yo, toda mona con unos trasquilones que se veían a la legua. Claro que a mi amiga no se le ocurrió otra cosa que esconder el pelo cortado debajo de la cama. Total: ¿quién iba a mirar debajo de la cama?. Como si a mi no se me notara que me faltaba algo, jajaja.
Yo me encontraba muy mona, que guapa me había dejado mi amiga. Mi madre esa noche no se dio cuenta, las prisas, la cena y a dormir que hay cole mañana. Pero claro por la mañana...... ¡Niña date prisa al cole!, ¡ven que te peino!... Oh Dios mioooooooo. ¿qué te ha pasado? TE FALTA PELOOOOO. jajajaja. Jamás olvidaré la cara de mi madre, yo con las lágrimas, diciendo !mami que yo no he hecho nada¡ Hasta que tuve que decir la verdad. Recuerdo como mi amiga estuvo sin entrar en mi casa un mes o más del miedo que le daba encontrarse con ella.
Mi madre subió a hablar con su abuela, y lella dijo claro ahora me explico los pelos debajo de la cama, la verdad que es una anécdota que recordamos cuando hablamos de cuando eramos pequeñas y seguimos partiéndonos de la risa. Momentos así son únicos y poder seguir contando con esta persona en mi vida algo maravilloso.
Mi madre subió a hablar con su abuela, y lella dijo claro ahora me explico los pelos debajo de la cama, la verdad que es una anécdota que recordamos cuando hablamos de cuando eramos pequeñas y seguimos partiéndonos de la risa. Momentos así son únicos y poder seguir contando con esta persona en mi vida algo maravilloso.
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